Dos partidos. El lunes Barcelona y Madrid pasamos a Fase 1, lo que quiere decir que, oficialmente, todas y todos ya podemos volver a las pistas (sumándonos a los que ya estáis disfrutando de nuestro deporte). Eso nos deja, todavía, 48 horas sin tenis, sin tierra batida, cemento o cualquier otra superficie en la que juegues y, por lo tanto, sólo quedan dos partidos más por compartir en esta serie de tenis contra el confinamiento que empecé hace casi 10 semanas (se dice pronto).

Y, para celebrarlo, hoy te traigo un partido especial (al ser los dos últimos que quedan me vas a permitir que saque dos de los que guardo con más cariño): la final de Roland Garros 2015 entre Novak Djokovic y Stan Wawrinka. De Nole poco más puedo añadir, ya he explicado unas cuantas cosas de él en los partidos que he compartido hasta ahora en los que fue protagonista, pero de ninguna forma podía cerrar esta serie de partidos sin rendir homenaje al tenista con el que más me identifico (por tipo de juego) del circuito: Stan The Man.

Y es que aunque admire a Federer, aunque idolatre a Agassi, aunque piense que lo de Rafa es sobrenatural, aunque me flipe la competitividad de Djokovic, si pudiera elegir los golpes de sólo un jugador, me quedaría con Stan sin dudarlo. Entiendo el tenis como él, casi se podría decir que, a un nivel infinitamente inferior (of course) mis golpes buscan lo mismo que los suyos. Esa derecha agresiva, el revés a una mano, un buen saque, cómo trabaja los puntos, su intensidad… me encanta ver a Stan, y en esta final – en concreto – estaba tan enchufado, tan fino, tan poderoso que era imposible que la pudiera perder, estuviera quien estuviera delante. El último punto del partido es una clara muestra del nivel al que jugó (ese revés, ese revés… puro caviar).

Wawrinka nos deleitó con golpes maravillosos, con un revés insuperable (de largo el mejor del circuito), con una impresionante capacidad de superar en el uno a uno a Novak y, finalmente, con una sangre fría propia de un tenista que lo tenía todo para hacer historia… salvo por el hecho que se topó con tres seres mitológicos.

Aun así (no lo olvides), Stan ya acumula tres grandes y en los tres que ha ganado ha superado a miembros del Big3, Australia 2014 (ante Rafa), este Roland Garros que te traigo hoy (superando en la final a Nole, y eliminando en cuartos a Federer), y el US 2016 (también ante Nole). Eso sin contar otros trece títulos más ATP, la Davis Cup de 2014 (con Roger y el equipo suizo) y la medalla de oro olímpica, en dobles (también con Roger). Un palmarés sólo al alcance de los muy muy buenos.

Disfruta con esta oda al tenis en tierra batida. Disfruta con el juego de un auténtico genio como es Stanimal.

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