Hablar para ganar, o la importancia de la comunicación en los dobles

   

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Seguimos profundizando en el fabuloso mundo de los dobles, una disciplina en la que estrategia y técnica son fundamentales, pero en la que no siempre se presta la atención necesaria a algo absolutamente vital: la comunicación. Jugar en pareja significa, como ya he mencionado en los anteriores artículos, trabajar en equipo, y un equipo que no se comunica está condenado a cometer errores y desaprovechar oportunidades. Esto es así de fácil. O así de difícil…

Voy, cuando los puntos son rápidos y las decisiones deben tomarse en milésimas de segundo, hablar – y entenderse sin palabras – puede marcar la diferencia entre ganar y perder. Por eso, en este tercer artículo de la serie, voy a desglosar las claves para una comunicación efectiva en dobles, desde las señales estratégicas hasta la conexión emocional que hará que tú y tu compañero juguéis – de verdad – como un equipo compacto. ¡Tuyo!

1. Comunicación verbal: hablar entre puntos y durante el juego

En dobles, el diálogo constante es esencial. Entre puntos, hablar con tu compañero no solo sirve para planificar estrategias, sino también para reforzar la confianza mutua y ajustar tácticas sobre la marcha. Además – y no es menos importante, casi lo contrario – genera tensión en tus rivales. Si os ven conectados, conversando, planificando, si ven complicidad, se sentirán nerviosos, porque les traspasaréis la presión de estar a ese mismo nivel de conexión. No es sólo jugar como un equipo, es demostrar que lo sois.

¿Qué debes decir entre puntos?

  1. Estrategia del saque y la devolución:
    Antes de cada punto, decide con tu compañero a dónde irá el saque y cuál será la respuesta esperada. Por ejemplo: «Voy a buscar el saque abierto, prepárate para la volea cruzada.» No tengas prisa por empezar el siguiente punto. Asegúrate que estáis en la misma página a nivel táctico, que tenéis claro qué vais a hacer cada uno, y que estáis de acuerdo.
  2. Ajustes tácticos:
    Habla sobre lo que está funcionando o lo que hay que corregir. Si notas que el rival es débil con el revés, indícalo: «Sigamos atacando su lado de revés.» Refuérzalo con mensajes no verbales, demuestra que tu compañera o compañero y tú estáis en la misma onda, vengáis de ganar o de perder el anterior punto, ajusta y (re)construye la estrategia de juego hasta que logréis hacer daño con vuestro juego al otro lado de la pista. Cada punto es una nueva oportunidad de hacerlo, no lo olvides.
  3. Motivación y ánimo:
    Después de un error, una frase como «No pasa nada, vamos con el siguiente punto» puede ayudar a mantener la moral alta. No castigues a tu compañero. No des muestras de debilidad o de fisuras en la pareja: es más que posible que no sólo tú seas el que estás pendiente de demostrar esa conexión, que no sólo tú estés fijándote en todo lo que pasa en la pista… motivaros, animaros, chocar la mano o un «¡vamos!» en el momento oportuno, puede cambiar el ritmo del partido. Seguro.

Hablar durante los puntos:
Durante el juego, es igual de importante coordinarte verbalmente para evitar confusiones. Y sí, está permitido (alguna vez me lo has preguntado). No sólo eso, es, como te decía, imprescindible para dominar el devenir del punto y de lo que está sucediendo. Y eso se traduce en instrucciones tan simples, pero efectivas, como:

  • «Tuya» o «Mía» para decidir quién golpea la pelota.
  • «¡Llegas!» cuando el punto se complica o un simple «¡Va!» para conectar a tu compañero. Ambos sirven para animarle a ir un poco más allá. A que no se rinda, ni se desconecte del punto.
  • «»Quédate!» o, al revés, «cambia» cuando hay dudas sobre qué lugar de la pista ocupa el jugador de la bolea si la pelota le supera por arriba.
  • «Sube» o «Cuidado globo» para alertar a tu compañero de lo que está ocurriendo y que pueda anticipar una reacción de vuestros rivales.

Consejo práctico: Si tú y tu compañero aún no os conocéis bien, decidid palabras clave simples antes del partido para que no haya dudas en los momentos importantes. (el «tuya» o «mía» se puede cambiar por un «¡Yo!» o un ¡»Tú!» vigoroso, o por vuestros nombres, si hay mucha confianza…)

2. Señales no verbales: el lenguaje secreto de los dobles

Todos hemos visto el video de Rafa Nadal y Nole jugando con las señales con las manos durante una exhibición de dobles. Pero más allá de la anécdota, lo cierto es que esas señales con los dedos (para ser más exactos) son una herramienta – muy – poderosa para coordinar estrategias sin que el rival lo sepa. Además, usarlas te conecta mucho con tu compañero y os hace estar muy comprometidos con lo que está sucediendo y va a pasar en la pista.

Las señales de Rafa a Nole (aunque me quedo con ese comentario jocoso de Dojokovic al final: «ves, la NextGen, lo lentos que son» tras cambiar de lado al trote, siguiendo el ritmo «impuesto» por Nadal).

¿Cómo funcionan las señales?
Generalmente, las señales se dan cuando el sacador está en posición y su compañero en la red indica con los dedos de la mano detrás de la espalda. Y ojo, porque pueden variar en función del lado hacia el cual estáis sacando. De forma más o menos estandarizada, estas son las señales típicas sacando al lado del deuce, si tu compañero en la red es diestro:

  • Mano cerrada con el dedo pulgar extendido hacia dentro: Saca a la T.
  • Mano cerrada y el dedo meñique apuntando hacia abajo: tu compañero te pide que hagas un saque abierto.
  • Mano cerrada y el dedo corazón apuntando hacia abajo (sí, es el del video de Rafa): el comando es un saque al cuerpo.

Las mismas, pero sacando al lado de la ventaja (seguimos con un compañero diestro):

  • Mano cerrada con el dedo pulgar extendido hacia dentro: Saca abierto.
  • Mano cerrada y el dedo meñique apuntando hacia abajo: en este caso, el saque apunta a la T.
  • Mano cerrada y el dedo corazón apuntando hacia abajo (sí, es el del video de Rafa): el comando es un saque al cuerpo.

Evidentemente, si tu compañero es zurdo, las señales se invierten. Piensa siempre hacia dónde apuntan los dedos: el pulgar y el índice marcan la dirección. El segundo paso es comprender qué va a hacer tu compañero una vez hayas sacado hacia donde él te ha solicitado (generalmente, por lo tanto, la indicación es doble):

  • Mano extendida (los cinco dedos abiertos): tu compañero te está avisando: se va a cruzar. Va a presionar en la red y va a buscar cruzarse. Generalmente viene después de una indicación previa pidiendo una dirección concreta de tu saque. Este aviso te pone en alerta, por si debes cubrir más pista en caso de que le superen por el paralelo. .
  • Puño totalmente cerrado: aunque vaya a presionar, tu compañero te avisa que se quedará en su lado de la pista, por lo que tienes que seguir cubriendo el cruzado.

Estas señales permiten planificar el punto de forma discreta y asegurar que los dos estéis en la misma página, y que os anticipéis a lo que probablemente va a pasar en el punto (el resto a un saque abierto es diferente al resto a un saque a la T, por ejemplo).

Consejo práctico: Practica las señales en los entrenamientos para que no haya malentendidos durante el partido. Si tienes dudas, confirma con tu compañero antes de sacar. Por supuesto, puedes limitar la cantidad de gestos y acordar sólo un par, los básicos, y crecer a partir de ahí. Es importante que esta comunicación fluya de forma natural.

3. Observa al rival y anticipa movimientos

Sí, ya sé que insisto, pero es que en dobles es muy importante saber qué está pasando al otro lado de la red y comunicárselo a tu compañero. Si estás atento a lo que hace el jugador en la red del equipo contrario podrás interpretar mejor lo que está por venir, anticiparte e incluso avisar a tu compañero. Si ves que se activa o cambia su posición, es probable que intente interceptar o volear agresivamente y puedes lanzar un «tú» para que tu partner se active o, si ves que prepara una dejada, soltar un grito de ánimo para que empiece a correr lo antes posible.

No lo dejes todo en manos de tu compañero.

Consejo práctico: Si estás en la red, mantén la vista en el rival cruzado. Leer su lenguaje corporal te ayudará a anticipar sus movimientos y evitar sorpresas.

4. Conexión emocional: más allá de la táctica

La comunicación, qué te voy a decir yo, no es solo técnica; también es emocional. Una pareja que se entiende y apoya mutuamente puede superar incluso a rivales técnicamente superiores, y no sólo a base de minar su moral.

¿Cómo crear esta conexión?

  1. Anima a tu compañero: Cada punto, ganado o perdido, es una oportunidad para reforzar la confianza mutua. Un gesto, una palabra o incluso un simple choque de manos pueden marcar la diferencia.
  2. Gestión de errores: Todos cometemos errores, pero culpar o mostrar frustración solo rompe la dinámica del equipo. En lugar de señalar lo que salió mal, enfócate en cómo mejorar para el siguiente punto.
  3. Refuerza lo que está saliendo bien de la estrategia y corrige lo que no tanto: aprovechad vuestros instantes de conversación para valorar si vuestro juego está logrando lo que queríais o es necesario hacer ajustes.
  4. Celebrad los puntos: Una celebración conjunta refuerza la complicidad y mantiene el ánimo alto, especialmente en partidos ajustados. Que se vea. Que se oiga.

Consejo práctico: Después de cada punto, tómate un momento para reconectar con tu compañero. Esto ayuda a mantener la calma y la concentración.

5. Errores comunes en la comunicación y cómo evitarlos

Voy a ir directo al grano. No comunicarse es un error. Deambular por la pista sin hablar con tu compañero no es jugar a dobles. Es igual si ganáis o perdéis. No importa si estáis mejor o peor. Es un juego de dos. De dos que deben actuar como uno. No lo olvides y evita cometer estos errores:

  1. No hablar lo suficiente:
    La falta de comunicación genera confusiones y errores no forzados. Asegúrate de hablar antes de cada punto y durante los cambios de lado.
  2. Señales confusas:
    Utilizar gestos no definidos o que tu compañero no entienda puede causar problemas. Practica las señales con tu compañero antes de usarlas en un partido. Si no os entendéis, déjalas y hablad más antes del punto para decidir juntos qué haréis.
  3. Actitud negativa:
    Mostrar frustración o criticar a tu compañero crea tensiones que afectan el rendimiento. Sé positivo y enfócate en construir una dinámica de apoyo.

Conclusión: Hablar para ganar es jugar en equipo

La comunicación en dobles es mucho más que decir «tuya» o «mía» (aunque hacerlo no está mal para empezar, que veo muchos parejas que parecen querer usar la telepatía, y eso no funciona). Comunicarse es una mezcla de planificación estratégica, señales efectivas y conexión emocional. Un equipo que se comunica bien no solo evita errores; también crea una sinergia que puede desbordar al rival.

Así que, la próxima vez que saltes a la pista, recuerda: hablar y entenderse es el primer paso para ganar. ¿Y tú, cómo te comunicas con tu pareja en dobles? ¡Cuéntamelo en los comentarios y sigamos aprendiendo juntos!

2 respuestas a «Hablar para ganar, o la importancia de la comunicación en los dobles»

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    Domina la pista: estrategias infalibles para triunfar en los dobles – courtXperience

    […] Confusión: Obliga a los rivales a decidir rápidamente quién juega el golpe, lo que puede generar malentendidos, especialmente si no se comunican bien. […]

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    Saques y devoluciones en dobles: empieza cada punto con ventaja – courtXperience

    […] Coordinación total: el compañero en la red debe saber qué tipo de saque se va a hacer, para anticiparse y actuar en consecuencia. No te olvides de la importancia de la comunicación. […]

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